miércoles, 16 de noviembre de 2011

Crónica de una mala convocatoria y una confusión constante

El sueño a Brasil 2014 empezó con un triunfo en La Paz, donde el equipo demostró que sí teníamos con qué proponer en cualquier cancha y tener variantes para aniquilar a cualquier rival, porque con la adversidad de la altura manejamos el partido y lo rematamos en el momento inesperado. Creería yo que es el único partido que Colombia ha ganado de visitante en el último minuto.
Con todo esto la confianza volvía a la selección y estábamos felices con Leonel.

Nombres como James y Dorlan nos empezaron a ilusionar con volver a la fiesta más importante del futbol mundial. Hasta que llegó la doble fecha de noviembre donde la mayoría de colombianos teníamos por sentado los 6 puntos de local.

Leonel dio la lista el 28 de octubre, y muchos periodistas se sorprendieron por algunos nombres, pero bueno, igual estaba la columna vertebral del triunfo histórico de La Paz.

Ya cuando ocurrieron las lesiones de Carlos Sánchez y Falcao, surgieron los problemas tácticos, de confianza, credibilidad y coherencia.
Leonel para el partido contra Venezuela venía entrenando con un equipo importante, lo más lógico es que si se lesionara uno de los de los titulares pues se supliría esa ausencia con uno de los suplentes de los que había llamado.
Se lesiono Carlos Sánchez y de titular llegó Gustavo Bolívar, jugador que no había sido convocado en la lista inicial.

Primer partido contra Venezuela.
Colombia jugó bien el primer tiempo tocó, se asoció y nos dio claridad James con esa zurda prodigiosa. Con el golazo de Guarín nos fuimos tranquilos ganando el primer tiempo.
Para el segundo tiempo sí se nos vino “la noche”, Leonel no recompuso el equipo, no dio oxigeno en las posiciones que lo requerían y le dimos el balón a Venezuela con un espacio en la zona medular que nos afecto. Leonel no reaccionaba, aguantando los cambios no sé para cuando, tanto así que Guarín ya estaba cansado y no lo sacó, lo que le produjo su fatiga muscular y el posterior desgarre, baja sensible contra Argentina porque no iba a estar el equilibrio del medio campo.
Llegó el error individual de Amaranto, nos cobró Venezuela y ahí sí Leonel reaccionó, pero “papito” muy tarde; ya Colombia estaba agotada y esa falta de gol tan berraca que padecemos desde tantos años atrás nos terminó sentenciando el empate.
Leonel se confió y no supo manejar este partido, lento para los cambios, no cerró el partido.
Y el esquema táctico que algunos criticaron del “Bolillo”, pues lo perdimos señores, ya nos llegan facilísimo.
Leonel fue ofensivo y lo aplaudo, pero estratega y equilibrado no fue, y eso nos remató.

Segundo partido contra Argentina.
Una Argentina dolida y urgida llegaba a Barranquilla, pero con una Colombia tranquila por su “clima” y porque el partido contra Venezuela merecímos más.
Igualmente con la obligación que tenia Colombia, Leonel trató de ser equilibrado y ofensivo para ganar el partido, pero vuelve y juega, Adrián Ramos llegó el viernes y terminó siendo titular; nunca entendí qué le pasaba a Leonel por la cabeza para que un jugador que no había sido tenido en cuenta desde el principio terminara siendo titular, y a eso súmele que Bolívar era titular hablando mal de Messi.
Empezó el partido y durante el trámite del partido me sentí viendo un partido de la era Lara; qué tristeza, qué impotencia, no tocábamos bien, imprecisos, faltos de carácter con el balón y muy confundidos. Argentina no asustaba pero tenia el balón y se defendía con el.
Llego el gol de Dorlan inesperadamente y nos fuimos ganando el primer tiempo como el partido pasado.
En el entretiempo pensé que Leonel iba a recomponer las líneas, no haciendo cambios pero sí organizándolos en el medio campo y diciéndoles que cuando tomaran el balón, no tocaran con tanto afán porque los iba a llevar a la imprecisión.
En el segundo tiempo igual de imprecisos, y empezaron a sentir el cansancio por no tener el balón, tuvieron que correr más que el visitante que se sentía más local que nosotros.
Con el balón Argentina empezó a llegar más sobre el arco de Ospina y en una pérdida de balón de James por derecha, nos cogieron mal parados, Zúñiga no regresaba y cuando llegó hizo la cobertura que no era, marcó el centro y no cerró su punta donde Sosa entró tranquilo y realizo el pase de la muerte, enredo de Yépes que atropelló a Ospina y gol de Messi. Con ese gol confundieron más a Leonel, que no fue capaz de armar una estrategia para atacar y ganar el partido.
Llegó el segundo gol por una mal entrega de Adrián Ramos, demasiado tarde otra vez para recomponer el equipo y Leonel perdió el partido por no interpretar y contrarrestar las debilidades de Colombia durante el partido.

Conclusión, Colombia no está eliminado pero hay que revaluar cosas: como la sede y la convocatoria.
Leonel es un gran trabajador y un gran colombiano, profesionalmente él es entrenador mas no seleccionador, esto se vislumbró en estas dos fechas con una mala convocatoria y una falta de estrategia en momentos precisos del partido donde no hay lugar al error.
Esto apenas empieza y habrá que pensar qué es lo mejor para la selección, porque con esta camada de jugadores hay con que volver a un mundial.